Si estás organizando un evento y necesitás sonido e iluminación, hay varias cosas que tenés que saber antes de contratar. Un mal proveedor puede arruinar una fiesta; un buen proveedor la transforma. Desde Dejavu Producciones, te contamos qué preguntar y qué evitar.
1. Dimensionamiento correcto
La potencia de sonido se calcula según: cantidad de personas, tamaño del espacio, si es interior o exterior, y el tipo de música. Un sistema chico para 50 personas no sirve para 200. Preguntá siempre qué potencia manejan y para cuántas personas está pensado.
2. ¿Incluye técnico?
Este es un punto clave. Alquilar equipos sin técnico es como alquilar un avión sin piloto. Un técnico de sonido ajusta niveles y resuelve problemas durante el evento. En Dejavu definimos los técnicos y operadores necesarios según el alcance de cada servicio.
3. Prueba de sonido
Todo evento con música en vivo necesita prueba de sonido. Verificá que el proveedor contemple tiempo de montaje + prueba en el cronograma. Si no lo ofrecen, es una señal de alerta.
4. Iluminación: no es solo “poner luces”
La iluminación profesional crea la atmósfera de tu evento. Preguntá: ¿incluyen moving heads? ¿Luces LED de ambiente? ¿Efectos especiales? ¿Están programadas o son automáticas? Una buena iluminación escénica hace la diferencia entre un evento promedio y uno memorable.
5. Plan B eléctrico
Si tu evento es al aire libre o en un lugar con instalación eléctrica limitada, necesitás saber: ¿traen generador? ¿Quién se encarga de la bajada eléctrica? ¿Hay backup ante corte de luz?
Errores comunes que hay que evitar
- Contratar solo por precio sin verificar calidad de equipo.
- No pedir prueba de sonido.
- No consultar si el rider del artista es compatible con el equipo contratado.
- Subestimar la cantidad de potencia necesaria para un espacio abierto.
- No incluir técnicos en el presupuesto.
Qué información cambia una propuesta de sonido e iluminación
Dos eventos con la misma cantidad de personas pueden necesitar soluciones diferentes. Influyen la acústica, la distribución, el tipo de contenido, la presencia de artistas u oradores, la luz ambiente, las distancias, los horarios y las restricciones de montaje.
- Plano, medidas, altura y características acústicas del espacio.
- Cantidad de invitados y sectores con cobertura.
- Bandas, solistas, DJ, discursos y material audiovisual.
- Pantallas, cámaras, circuito cerrado o streaming.
- Accesos, energía, montaje, pruebas y desmontaje.
Cómo comparar propuestas técnicas
Además del precio, revisá qué sectores cubre la propuesta, qué operación incluye, cuántas horas contempla, cómo resuelve montaje y pruebas, qué información necesita del artista y qué responsabilidades quedan a cargo de cada parte. Esa comparación evita presupuestos difíciles de evaluar porque describen recursos sin explicar su función.
Si el evento integra escenario, artistas, pantallas o transmisión, conviene evaluarlo dentro de una producción técnica y escénica coordinada.